Gago, Verónica, La
razón neoliberal. Economías barrocas y pragmática popular, Madrid, Traficantes de sueños, 2015.
Desde el auge
económico que despliegan las periferias urbanas y sectores populares de América
Latina, la obra presenta un entramado conceptual muy sugerente para
problematizar la racionalidad popular que subyace en el neoliberalismo del
siglo XXI. Alejándose de la tesis victimista, que resalta la pasividad de los
sectores subalternos ante las políticas neoliberales (desde arriba), Gago detalla
la peculiar forma en como los sectores populares se apropian de la racionalidad
neoliberal desde los intersticios de la economía formal.
De la mano del
concepto de gubernamentalidad de Michael Foucault, esto es “la innovación
radical del neoliberalismo que consiste en gestión del impulso de las
libertades de la sociedad como forma de gobierno” (Gago, 2015, p.22) la autora
va acuñando el termino de “Neoliberalismo desde abajo” que en su definición la
presenta como “Un conjunto de condiciones sobre las que opera una red de
prácticas y saberes que asumen el cálculo como matriz subjetiva primordial y
que funciona como motor de una poderosa economía popular que mixtura saberes
comunitarios autogestivos e intimidad con el saber-hacer en la crisis como
tecnología de una autoempresarialidad de masas” (Ibíd., p. 25). De esta manera
nos muestra las infinitas posibilidades de agencia de los sujetos que
protagonizan la informalidad y la ocupación de asentamientos irregulares. Es
así como se presenta la “Razón Neoliberal” de los sectores populares.
Acompañada de
la veta conceptual de la modernidad barroca de Bolívar Echeverría, Gago
evidencia el carácter profundamente ambivalente de las economías populares
latinoamericanas, ya que si bien se basan de la explotación y el
autoemprendimiento, logran permearse de la larga historia de prácticas
comunitarias, indígenas y populares de resistencia. Dicha imbricación la define
como “Economía Barroca”.
Desde la idea
de conatus de Spinoza, esto es, la
pulsión de vida que todo ser humano despliega en cualquier condición de
sobrevivencia, la autora nos muestra los desafíos múltiples y contradictorios
que enfrentan los sectores subalternos al desplegar una “Pragmática Popular”
que se traduce en una incesante negociación y apropiación de la racionalidad
neoliberal al “tratar de desplegarla a sus proyectos estratégicos, sin
resignarse a ocupar pasivamente la posición de víctimas” (ibíd., p. 26).
El libro nos
muestra la importancia de analizar la reproducción de la vida cotidiana de los
sectores subalternos a partir de la categoría de “Ensamblaje Popular”, un
esfuerzo conceptual por entender en conjunto el hábitat popular de los pobres.
El taller, la
feria, la villa y la fiesta se presentan como los principales espacios de
reproducción de la vida cotidiana. Nos presenta la feria se presenta como el
eje articulador de los distintas mercancías informales, sin las cuales resulta
inimaginable el consumo popular de la mayoría empobrecida de la ciudad. El taller textil clandestino como lugar de
producción de las mercancías informales cuenta con la innovación popular de
aprovechar los recursos comunitarios de la villa para conseguir precios
competitivos. La villa como lugar de acogida y renovación de la población
migrante y subalterna. La fiesta como economía del frenesí, es el lugar donde
se legitima y se negocian las relaciones entre los últimos tres espacios.
En este punto,
Gago arroja algunas provocaciones sobre las perspectivas estigmatizantes que
predominan sobre el comercio informal, los talleres y los asentamientos
irregulares. Propone mirar lo informal como una fuente instituyente y creativa
de la realidad, cuestionando la legitimidad de lo original frente a la copia
por el simple hecho de que ambas se producen en los mismos “talleres
clandestinos”.
A su vez,
resalta una diferencia sustancial entre la economía formal e informal y tiene
que ver con las formas de acumulación de capital. Retomando la propuesta de
“acumulación fractal de capital” de Raquel Gutiérrez Aguilar, la autora resalta
la forma reticular de bienestar que persiste en los núcleos informales, frente
a la canónica acumulación vertical e infinita de la economía formal.
El terreno que
explora esta investigación es muy fecundo para problematizar la capacidad de
agenciamiento y subjetivación política de los sectores populares en las
periferias urbanas en tanto que las fronteras entre lo urbano y lo rural –y los
sujetos que tradicionalmente les adjudicamos- son difusas en la época de
posneoliberal.
Autor: Héctor
Parra García,
membro del Proyecto PAPIIT IA 300315
