El libro de Pierre Gaussens Tomar el poder sin cambiar el mundo. El fracaso de la izquierda latinoamericana, México, Yecotli, Prodeduc, 2017.
En
la década de los años 2000 en América Latina, la llegada al poder de
una serie de nuevos gobiernos en varios países (con Chávez, Lula,
Kirchner, Morales, Correa, Ortega, Mujica…) dibujó un giro a la
izquierda en el panorama político regional. Sin embargo, su comprensión
desde la ciencia social ha sido dificultada por los posicionamientos
ideológicos y los discursos oficiales, los cuales suelen presentar a
este giro como una “revancha histórica” de los pueblos frente al
neoliberalismo, cuando no, inclusive, como un proceso revolucionario y
la construcción de una alternativa al capitalismo.
En
contra de esta ilusión, Pierre Gaussens explica por qué este giro a la
izquierda obedece a reconfiguraciones estructurales que, en realidad,
son favorables a la profundización del capitalismo en el continente y
así, entran en contradicción con las luchas de los movimientos sociales
de las dos décadas anteriores. Esta paradoja es demostrada a partir del
caso ecuatoriano, con el gobierno de Rafael Correa y la llamada
“revolución ciudadana”.
Tomar el poder sin cambiar el mundo sitúa los límites de una estrategia política agotada.
Entenderlo implica inscribirse en el gran debate acerca de la revolución
y el cambio social, el mismo que fue abierto a inicios del siglo por el
Foro Social Mundial. Ahora es tiempo de hacer un balance crítico sobre
la praxis de gobierno por la izquierda, en relación con las luchas
populares que indirectamente la llevaron al poder. El veredicto del autor es
inapelable: la izquierda latinoamericana fracasó.
Reflexiones y debate surgido en torno al libro:
- Se indica en el fracaso de la vía estatal de "cambiar el mundo", y por ende el agotamiento de la propuesta de la vieja izquierda latinoamericana. Hay una necesidad urgente de repensar las luchas y dirigirlas hacia la autonomía en relación con los canales institucionales que no sólo no ayudan, sino todo lo contrario, han debilidato enormemente los movimientos sociales en la última década.
- Se pregunta si hablar del "fracaso de la izquierda" es justificado y si no perjudica a las diversas izquierdas existentes en América Latina que no comulgan con los "progresismos". El autor indica que actualmente la división horizontal entre la izquierda y la derecha no sirve y opta por la dicotomía vertical "arriba y abajo", indicando que la palabra "izquierda" entre los movimientos sociales es cada vez más asociada con la vieja izquierda partidaria y por eso rechazada. Sería una de las consecuencias negativas de los gobiernos de "giro a la izquierda" que en este nombre aplicaban políticas perfectamente conservadoras de "derecha". Nos preguntamos si no podríamos recuperar el concepto de la izquierda en su sentido rebelde y, sobre todo, anticapitalista, al decir del zapatismo "abajo y a la izquierda".