miércoles, 28 de octubre de 2015

Pueblos indígenas, territorio y agroindustria en Paraguay

Gaya Makaran
La población indigena en Paraguay
 
El indígena "paraguayo" sobrevive la colonización en tres formas sociohistóricas diferentes:
“indio montés”: resiste la conquista hasta los años 50 del siglo XX (hasta la "segunda conquista" durante la dictadura de Stroessner y su política de modernización y colonización del Este), replegado en el territorio inhóspito, y continúa sus prácticas tradicionales. Los actuales pueblos indígenas son sus descendientes. El idioma guaraní indígena actual proviene de aquel guaraní montés.
“indio encomendado”: padece el régimen de la encomienda como yanacona (en su mayoría mujeres que vivían en la casona del patrón y cumplían con el servicio gratuito) y mitayo (obligado a trabajos forzados en las tierras del patrón). Reubicado en los “pueblos indios” (tavas) creados y “protegidos” por las cédulas reales. Integrado al sistema colonial, participa en el mestizaje. Su lengua se mezcla con el castellano para dar el actual guaraní mestizo.
“indio reducido”: de las misiones jesuíticas (1609-1767), protegido del régimen de la encomienda y aislado de la población hispano-mestiza con el objetivo de preservar su pureza lingüística cultural, e inculcarle el cristianismo. No participa en el mestizaje hasta la expulsión de los jesuitas en el siglo XVIII. El idioma guaraní misionero, llamado guaraní clásico, se diferencia del guaraní mestizo.
Hoy en día, en Paraguay habitan 20 pueblos indígenas de 5 familias lingüísticas (113 mil, 1.7% de la población nacional), concentrados sobre todo en la parte occidental del país, menos poblada y más inhóspita que la parte oriental. Aunque la cultura nativa ha contribuido tanto en la creación de la cultura mestiza, la población indígena no cuenta con mejores condiciones de vida ni con más respeto que en otros países. Los intentos gubernamentales de integrar al “indio” a la vida nacional “moderna”, tuvieron como consecuencia más empobrecimiento de las comunidades, desestructuradas por la imposición de modelos de vida y producción ajenos e inadecuados al medio. 
Según la Constitución de 1992 que marca la transición a la democracia, los pueblos indígenas son reconocidos como preexistentes al Estado paraguayo y tienen derecho a la identidad propia (cultura, política y economía, usos y costumbres), a la tierra comunal en cantidad y calidad suficiente, a la educación y salud intercultural, a la participación en la vida pública y a al toma de decisiones que los involucren. 
Sin embargo, la situación de los pueblos indígenas hoy es crítica: 45% de las comunidades no dispone de un aseguramiento legal y definitivo de sus tierras y las demás no gozan de terrenos de calidad. 77%  de los niños indígenas vive bajo la línea de pobreza y 63% en indigencia, lo que se traduce en los índices de desnutrición crónica. (UNICEF) Sólo 21% de las viviendas tiene la cobertura de energía eléctrica. Apenas seis de cada 100 hogares tienen agua potable. La salud y la educación si llegan son precarios, ineficientes y no respetan las culturas indígenas.
Territorio según los Ava Guaraní
“En el territorio hay con qué alegrarse, es un lugar donde no hay problemas.”
“Hay mucho monte, donde nos hallamos, con muchos animales, frutas, miel silvestre y medicinas.”
“Lugar muy grande, con varias comunidades, donde hay mucha gente en el “Jerokyha” (templo).
“Con una parte de campo natural, con medicinas del campo y frutas silvestres.”
“Con mucha agua.”
“Es un lugar donde podemos caminar”
“Era un lugar donde había muchos motivos para alegrarse, el territorio abarcaba varias comunidades. En ese tiempo, había mucho monte y uno se hallaba porque en el monte se encontraba miel, animales silvestres y se fabricaban trampas, se iba al monte a mariscar y se traía los animales del monte y se comía tranquilo. En ese tiempo no existía la miseria, en el monte había demasiadas cosas de qué proveerse”.
“Antes nuestro territorio era muy grande, había mucha gente en el jerokya, se ponía la chicha y había mucha gente. No había problemas. Había mucha vida. Después vendieron todo nuestro monte y decían los que compraban: “Esto es mío, o este es mi lote, esto no es tuyo”.
“Así nosotros vivíamos, había abundancia de miel. Ahora ni tatú ya no queda más. Cuando había chicha, los Oporaía invitaban a todas las comunidades. La chicha era de maíz, miel o caña de azúcar. Ahora todo es triste. Nos quedábamos entre dos días a dos semanas”.
 Fuente: DIM, Soberanía y Territorio, CONAPI, núm. 66, 2010, Paraguay.

Gaya Makaran
 Modelo de desarrollo - agroindustria sojera y ganadería
“El Paraguay está tomado por las empresas explotadoras como una ‘mina’, de la cual se extraen riquezas forestales y un criadero de ganado.”
“La economía predominante en el Paraguay es la llamada ‘economía de sifón’ o de bombeo, que desde el exterior chupa los recursos del interior. En estas economías de estructura imperialista la participación del campesinado o del peón no sólo es dependiente, sino totalmente perjudicial y desventajosa para sí mismo.”
Meliá, Bartomeu, Una nación, dos culturas, Asunción, CEPAG, 1988, p. 62.

Gaya Makaran
      Impacto del modelo en la población indígena y campesina
-    Presión sobre las tierras y territorios indígenas
-     Daños socioambientales: deforestación, desertificación, contaminación.
-       Daños en la salud por la desnutrición y la contaminación con agrotóxicos.
-   Acoso directo, desalojos violentos, asesinatos, envenenamiento directo con agrotóxicos, complicidad del sistema de justicia y de los gobiernos de turno.
- Necesidad de migración: pobreza extrema, mendicidad y pérdida de las raíces.
- Genocidio y etnocidio.
 
Cuestiones a resaltar 
- El problema de la subalternización de los pueblos indígenas en Paraguay y su marginalización en el discurso tanto gubernamental como social.
- El conflicto entre la población indígena y la campesina basado en las lógicas diferentes de la propiedad de la tierra, el territorio, la productividad, etc.
- El modelo de desarrolo agroindustrial acompañado por la ideología progresista-modernizadora, heredera directa del positivismo darwinista.
- La complicidad entre el Estado y el gran capital.
- La lucha debe ser de los pueblos por los territorios y no sólo de comunidades por las tierras.
- La noción guaraní del territorio se refiere a un espacio amplio  y biodiverso donde es posible la reproducción de la vida material, social , religiosa y simbólica.
- La dominación sacerdotal en la antropología paraguay: "los indios es cosa de curas" .

Autora: Gaya Makaran




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