martes, 11 de agosto de 2015

Subsuelo político y los gobiernos del MAS en Bolivia



Tras haber reflexionado sobre el carácter y las tendencias de los gobiernos “progresistas” conviene preguntarnos por la condición de lo que Luis Tapia llama el “subsuelo político” para referirse a las diversas formas de organización y de hacer política fuera del Estado, es decir, todas aquellas voces, posturas, tendencias y fuerzas alternas que dieron cuerpo al movimiento indígena-popular. ¿Qué está pasando hoy con estas fuerzas en el contexto del gobierno del MAS en Bolivia?
 
Podemos distinguir las siguientes estrategias del gobierno frente a los movimientos sociales:

·         Cooptación: se anula la autonomía de las organizaciones en pos de una relación corporativista clientelar y de apoyo incondicional al oficialismo (prebendas personales y sectoriales, entrega de bienes y servicios a las comunidades “masistas”)
·         División e intervención: las organizaciones “rebeldes”, es decir: las que optan por conservar su autonomía (independientemente crítica o no) frente al gobierno, son intervenidas y divididas. Se crean organizaciones gemelas afiliadas al MAS, se debilitan los liderazgos autónomos (el caso de CONAMAQ).
·         Persecución: en caso de que las dos primeras no logren brindar resultados deseables, se persigue y castiga a los líderes, activistas y comunidades inconformes: intimidación, chantaje, arresto preventivo, encarcelamiento, militarización, abandono en cuanto a los proyectos y la no entrega de fondos.


Crecimiento de una nueva élite y la complejidad de lo étnico


En el artículo titulado “El problema de la identidad nacional en Kollivia” de Carlos Macusaya (Pucara, año 9, núm. 104, abril 2015), quien afirma que en Bolivia se está viviendo un proceso de cambio identitario – la kollivización, a partir de la emergencia de una “burguesía comercial kolla” (quechua-aymara) que ha logrado la expansión y “colonización” de la totalidad del territorio boliviano; grupos quechuas y aymaras que en los últimos años han estrechado relaciones con China y hoy reproducen -además de formas capitalistas- símbolos y demás expresiones culturales en nombre de lo indígena andino; fenómeno que pudiera ser visto como una hegemonía kolla que se impone a lo nacional y lo plurinacional boliviano. 

http://mcleankate.blogspot.mx/2015_03_01_archive.html
 De acuerdo con el autor se está llevando a cabo una creciente penetración tanto política, económica y cultural de la cultura Kolla (occidente) en la zona de influencia de la cultura Camba (oriente), dicha penetración está encabezada tanto por el movimiento cocalero como por los comerciantes aymaras, con lo cual también se da un desplazamiento de la importancia de la cuestión étnica hacia una mayor preponderancia de la cuestión de clase. El autor sugiere que el capitalismo y el libre mercado no va en contra de los valores andinos y es conforme con el sistema del ayllu.
 
Esto nos lleva a la reflexión sobre lo que significa hoy en día el proyecto civilizatorio “indígena” y si la categoría de lo étnico todavía nos alcanza para entender la realidad boliviana. ¿Qué significa hoy en día ser “indígena” en Bolivia? , ¿Nos sirve esta categoría para el análisis de la actualidad boliviano o ya se quedó corta? 

El mismo Macusaya sugiere que lo que estamos observando hoy en Bolivia es el regreso a la categoría de clase como categoría analítica, frente a la superficialidad del criterio étnico. 


Los cholets, http://mcleankate.blogspot.mx/2015_03_01_archive.html
Así, lo que estamos observando hoy es el surgimiento de élites indígenas que pueden ser capitalistas, nacionalistas, conservadores, desarrollistas, etc. y que entran en una fuerte contradicción con los discursos y proyectos “alternativos”, comunitarios, autonómicos, etc. El campo de lo indígena se ve dividido internamente por el conflicto de clase. Reflexionamos que el proyecto hegemónico kolla y la existencia de una élite quechua-aymara, tanto económica como política, puede constituir una amenaza para el proyecto alternativo, comunitario y emancipador del movimiento indígena.

Corrupción 


Añadir leyenda

Si revisamos el sonado caso de la corrupción en el Fondo Indígena (FONDIOC) destapada en enero de 2015, donde los funcionarios indígenas del MAS se apropiaron de fondos millonarios con fines tanto personales como prebéndales (compra de apoyos), veremos lo siguiente:

  • El MAS se maneja en un nivel corporativo-sindical; gobierna a través de la cooptación y prebendas hacia los dirigentes sindicales. 

  •  Las organizaciones campesinas ya no son lugares de resistencia debido a que se han enfocado a bajar recursos económicos.
  •  Un peligro para el subsuelo político radica en que los líderes antisistémicos surgidos de las luchas populares empiezan a obtener beneficios personales a través de sus puestos políticos y que se desprendan de las comunidades. La relación paternalista-clientelista y corrupta.

  •  Tomar el poder estatal ya no es emancipatorio para algunos sectores sociales.
  • Ser indígena no garantiza honestidad o manejo comunitario de los fondos en contra de lo que suele asegurar cierto discurso romanizado de lo indio como reserva moral de la humanidad, difundido por el gobierno.

Miembros del Seminario
      






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