Para nuestra discusión sobre la
corriente decolonial elegimos como lectura:
Pierre Gaussens, “Colonialidad y eurocentrismo: la crítica de una
crítica”, en P. Gaussens, El giro a la
izquierda contra los pueblos en América Latina. El caso ecuatoriano (2007-2013),
Tesis para optar por el grado de Doctor en Ciencias Políticas y Sociales, UNAM,
México, 2016, pp. 66-76.
El autor nos propone los
siguientes puntos, según los cuales podemos ordenar nuestra crítica de las
teorías decoloniales:
Determinismo
geográfico: el lugar de procedencia determina la validez o invalidez de una
obra o un pensamiento.
Eurocentrismo
anti-eurocéntrico: se postula la existencia de un todo llamado “Europa” que
quiere imponer a los demás continentes su visión, precisamente eurocéntrica,
ante lo cual se propone crear un pensamiento nuevo con un lenguaje nuevo (una
ruptura epistemológica y ontológica). En esta crítica, al mismo tiempo, los
decoloniales no dejan de tener como referencia al pensamiento europeo, se
desviven por lograr el reconocimiento de “Europa”, se obsesionan por encontrar
equivalencias de Grecia Y Roma latinoamericanos y por demostrarle a Europa la
superioridad del Sur.
Provincianismo
latinoamericano: América Latina es el centro, allá nace la modernidad, allá
nacen las alternativas, el pensamiento crítico, América Latina salvará el
futuro de la humanidad.
Posmodernismo
anti-posmoderno: la teoría posmoderna es su mayor referencia.
Culturalistas, esencialistas, particularistas, al rechazar la modernidad “eurocéntrica”
rechazan toda la historia previa de luchas y del pensamiento emancipatorio. Radicalismo
gratuito.
Neolengua
posmoderna: necesidad de crear un lenguaje nuevo y alternativo, lleva a una
sobreposición de la forma sobre el contenido, al mismo tiempo que anula el
pensamiento crítico y antisistémico anterior.
Choque
civilizatorio: el esencialismo cultural y geográfico, recuperación de la
raza por encima de la clase, se indica, igual que Huntington, en la existencia
de grandes bloques civilizatorios en conflicto.
Maniqueísmo:
el mundo está dividido en buenos (Latinoamericanos, indígenas, Tercer mundo) y
malos (Occidente, Europa, EEUU), no existen las contradicciones de clase al
interior de estos grupos.
Antimarxismo:
rechazamos a Marx por blanco, europeo, racista, sexista, heterosexual. Es
necesaria su superación decolonial.
Giro a la
izquierda: apoyo incondicional a los gobiernos de “giro a la izquierda” o “progresistas”
en América Latina. Son los think tanks
del “progresismo”. Asimismo son el “caballo de Troya” de lo sistémico y del
capitalismo multiculturalista.
Usurpación
ventrílocua (el autor no usa exactamente estas palabras): hablar en nombre
de los pobres e indígenas, desde unas miradas idealizadas, paternalistas,
filantrópicas, propias de la clase a la que se pertenece. Lucrar con las luchas
subalternas. Hablar de un nosotrismo cuando se apuesta claramente por un individualismo
egocéntrico y una autopromoción desmesurada.
Frente a eso,
el autor asevera:
“Si bien es
cierto que el estudio de las prácticas culturales presenta una indudable
importancia para entender el escenario colonial, así como la imposibilidad para
el colonizado de expresarse en términos propios, esta importancia no debe
justificar el encierro en una visión meramente culturalista, como en la que
caen los decoloniales a pesar de sus propias advertencias, por ser una visión
que oscurece la materialidad de las relaciones de dominación que hacen posible
la preproducción de las prácticas racistas.” (pp. 73-74)
Y, retomando a
Wallerstein: “Cabe retomar los estudios culturales en términos clasistas. En
efecto, querer explicar el racismo como discriminación meramente cultural,
provoca una ceguera que niega los procesos profundos y generadores de racismo,
que son propios de la economía-mundo capitalista, y están relacionados con la
proletarización relativa de la fuerza de trabajo, la división del trabajo y la valoración
social de esta división.” (p. 75)
Discusión en el seminario,
resumen:
|
Anticolonialismo
de Fanon
|
Teoría decolonial
|
|
Rigor académico, recupera a todo el pensamiento que considera importante para sus
reflexiones, sin importancia de su procedencia geográfica ni “racial”.
|
Falta de rigor maquillada bajo un “nuevo lenguaje” y la proliferación
de categorías. Rechazo a las teorías por el presunto “eurocentrismo” de sus
autores.
|
|
Dudar y cuestionarse a sí mismo.
|
No hay dudas, somos los únicos que han descubierto la Verdad.
|
|
Marxista, preocupado por los valores universales del ser humano,
luchando contra la explotación, sumisión, deshumanización capitalista.
|
Antimarxistas. Las categorías de clase, capitalismo, burguesías,
imperialismo etc. sustituidas por categorías raciales y esencialistas.
|
|
Anti-esencialista. Enemigo del racismo al revés. Propone salirse del círculo
vicioso de lo blanco-negro, de mirarse a través y en referencia al colonizador.
|
Esencialistas. Exaltan al “colonizado” en contra del colonizador,
pero siempre tomándo a este último como referencia.
|
|
El racismo es estructural, es capitalista, es socioeconómico.
|
El racismo es cultural y propio de los europeos.
|
|
Primero la lucha contra las condiciones estructurales del
colonialismo. El pensamiento, la historia, la cultura son posteriores y solos
no pueden liberar al colonizado.
|
Decolonizar el saber. La liberación del colonizado se lleva a cabo a
través de la decolonización de su cultura y su pensamiento.
|
|
Lucha anticolonial real, violencia, revolución.
|
Lucha epistemológica, pacifismo y reformismo.
|
|
Antisistémico
|
Sistémico
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario