Luis Tapia, La invención del núcleo común. Ciudadanía y gobierno multisocietal, La Paz, CIDES-UMSA, 2006. / La igualdad es cogobierno, La Paz, CIDES-UMSA, Plural, 2007.
Observaciones:
Luis Tapia es uno de los
intelectuales bolivianos más importantes en la actualidad, con una sólida
tradición marxista que, sin embargo, intenta romper con los dogmas y la rigidez
mental de la izquierda tradicional y adecuar su pensamiento a la realidad
plural de Bolivia. Entre el estatalismo weberiano de García Linera y el antiestataismo
comunitario de Raquel Gutiérrez, Tapia se encuentra en el medio camino: su pensamiento no
supera la figura del Estado como articulador y disciplinador de diferentes
entidades sociales, sin embargo, ve la necesidad de repensar y refundar el Estado existente. Representa la línea del marxismo renovado donde el comunismo
fue sustituido por el comunitarismo. Intenta darle la vuelta al discurso
liberal, sin rechazarlo por completo y trata de llenar de un nuevo contenido a
los viejos conceptos como la democracia, la ciudadanía, los derechos, la
propiedad, la libertad, etc.
Estado plural – el autor nos da una
reflexión teórica y luego un intento de implementación práctica de un Estado
plural con un “gobierno multicultural” con un “núcleo intercultural”
común. Su esfuerzo teórico se debe al
objetivo de la democratización de las sociedades y se inscribe en el debate que
se llevó en Bolivia en ocasión de la Asamblea Constituyente (2006-2008). Nos
habla de tres círculos concéntricos: núcleo común intercultural (nacional),
régimen de autodeterminación cultural (local) y formas de articulación de estos
dos. Su preocupación es una posible
atomización de culturas y su atrincheramiento en sus territorios, por lo cual
está en contra de las autonomías, del control territorial y de recursos
naturales ilimitado. Pone hincapié en la construcción de lo común y en
articular lo nacional con lo local en armonía de intereses.
Principios de un Estado plural según Tapia:
a)
la
igualdad intercultural entre personas y culturas,
b)
igualdad
política entre las culturas, es decir: igualdad entre las formas de
autogobierno de cada pueblo,
c)
derecho
de las personas y pueblos/culturas a cogobierno, lo que implica creación de una
forma de gobierno común que incorpore las formas particulares de autogobierno
de cada una de las culturas,
d)
una
construcción política nueva, compuesta. Nuevas instituciones y normas políticas
que surjan del proceso de deliberación entre varias culturas,
e) una ciudadanía
multicultural, democrática, igualitaria que implique ser corresponsable del
gobierno, de la sociedad y de la gestión pública de los bienes comunes.
f) propiedad
intercultural de tierras y recursos: es de todos y de interés común. Al mismo
tiempo las localidades afectadas podrían tener derecho al veto. (Como apuntaron
los miembros del seminario, es el tema muy complejo y muy problemático en
actualidad que Tapia no sabe resolver, confiando demasiado en la buena voluntad
de las partes implicadas).
Según el autor la nueva forma de gobierno y de
Estado tiene que ser multisocietal. Será un contrato entre colectividades y no
sólo individuos. Exige la construcción previa de la igualdad económica y la
destrucción de la lógica capitalista, promoviendo la propiedad colectiva y
social. Exige también una ciudadanía ampliada a través de cogobierno y no sólo
el voto.
Algunos de los miembros del seminario expresaron su preocupación por la
idealización de lo comunitario que puede generar una excesiva corporativisación
de la sociedad.
Igualdad y cogobierno – el autor
reflexiona sobre la idea de la igualdad e indica al racismo como uno de los
responsables de la desigualdad política en Bolivia. Según él, la igualdad
política fue inventada para combatir la desigualdad socioeconómica y que en
realidad no sirvió de mucho. ¿No sería al revés: a través de la igualdad
económica construimos la igualdad política? Tanto la propuesta liberal que
lleva a la desigualdad socioeconómica, como la respuesta socialista que
sacrificando la libertad política por la igualdad económica lleva al
totalitarismo y dictadura, no solucionan el problema. Hay que pensar en estas
dos igualdades, la política y la socioeconómica, de manera integral y
simultánea.
Democracia - el libro nos brinda el contexto histórico profundizado, tanto en la dimensión global:
Estado liberal, como local: República de Bolivia colonialista, racista,
dependiente y “abigarrada” (Zavaleta). Nos describe los procesos históricos de
ampliación liberal de la democracia, desde un grupo reducido de propietarios
hasta el voto universal. Siempre, sin embargo, ha sido constituida en el
principio de la representatividad.
Un reto importante para la izquierda es pensar la democracia como participación y cogobierno.
El modelo moderno de la democracia,
tanto liberal como socialista se plantea el principio de la mayoría y la
representatividad, donde el partido de la mayoría votante o la mayoría
imaginada (proletariado) ejerce el poder en nombre de los que representa, sin permitir
su participación en el gobierno. En los países como Bolivia con un fuerte
colonialismo interno se dificulta la igualdad entre individuos y comunidades y
por ende la democracia. La democracia en Bolivia enfrenta por una parte el
régimen de normas liberales de hacer política, y por la otra de prácticas de
diferentes matrices culturales subordinadas a las primeras. La democratización
consiste en reconocer esta multisocialidad y permitir su participación en
igualdad, sin imponer el modelo liberal.
El cogobierno implica destruir la dominación de una sólo matriz cultural a
través de la refundación multicultural de las formas del gobierno común. Sin
embargo, no basta que éste sea entre representantes de diferentes culturas,
sino en y desde el seno de cada una de ellas. No se trata entonces de un
mosaico de culturas, sino de creación de un ser nuevo que las exprese.
Entre los integrantes del seminario
surgen dudas sobre la posibilidad práctica de mantener un Estado plural de
cogobierno entre culturas y un núcleo común
por encima de los separatismos y los intereses particulares (el ejemplo
de la antigua Yugoslavia). Se indica en la lentitud de todos los procesos decisivos y
una posible burocratización excesiva de los gobiernos.
Miembros del Seminario

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