Luis Villoro, Los retos de la sociedad por venir, México, FCE, 2007 / De la libertad a la comunidad, México, Ariel, 2001 / Estado plural, pluralidad de culturas, México, Paidós, 1998.
Luis Villoro es uno de los
intelectuales mexicanos que más se acercó al movimiento zapatista y más
influencia de él ha recibido, la cual plasmó en sus textos. Su reflexión
se basa no sólo en un esfuerzo teórico desprendido de la realidad, sino sobre
todo en el conocimiento de realidades locales concretas (caracoles). El autor
nos brinda un compendio sobre los conceptos básicos como el Estado, la nación,
el Estado nacional, la etnia, el pueblo, etc. Sus reflexiones sobre la nación
corresponden a la óptica cercana al movimiento indígena por lo cual subraya la
cercanía de lo étnico y lo nacional, más allá del concepto político y moderno
de la nación. Encontramos también un análisis histórico del proceso de la
formación del Estado-nación moderno y del liberalismo como una de sus
doctrinas. Villoro se muestra muy crítico frente a la modernidad liberal,
capitalista e individualista, indicando la necesidad urgente de buscar
alternativas. En esta crítica de la modernidad, se olvida de mencionar
que no toda la modernidad es capitalista y desde la modernidad misma surgen
alternativas y proyectos diversos en disputa. Sería un error caer en el mismo
discurso liberal que iguala su proyecto específico con la modernidad como tal.
Tres retos de una sociedad por
venir – Villoro habla de la necesidad de construir una sociedad justa, democrática
y plural. Parte, sin embargo, de la negación y no la afirmación de éstas tres,
diciendo en contra de John Rawls, que en las sociedades latinoamericanas hay
sobre todo la injusticia que se traduce en la exclusión, falta de una verdadera
democracia e inexistencia de la pluralidad institucional. Partiendo de la
realidad misma que niega estos tres valores (justicia, democracia, pluralismo)
hay que ir construyéndolos en vez de elegir como punto de partida un ideal
inexistente.
El poder es dominación y el Estado
es el poder de dominación. Frente a eso, el autor propone liberarse del poder,
liberarse del Estado, optar por el “no poder” entendido como un poder
diferente, alternativo al estatal. A pesar de varias interpretaciones que se le
puede dar a estas frases, los integrantes del seminario llegaron a la
conclusión de que el concepto de “no –poder” o de “escaparse del poder” no
significa renunciar de hacer la política o desprenderse de cualquier noción del
poder. Semejante interpretación ha perjudicado mucho a los movimientos
indígenas. Se trataría más bien de hacer otro tipo de política y del poder, de
dividir la soberanía estatal entre el pueblo, de un poder horizontal vivido en
las comunidades. ¿Podemos cambiar el mundo conquistando el poder del Estado si
éste forma parte intrínseca de la modernidad que queremos cambiar (Holloway)?
¿Si no conquistamos el Estado de qué manera cambiamos el mundo?
Democracia liberal vs democracia
republicana - Villoro contrasta el Estado-nación liberal con su partidocracia y
el Estado plural con la democracia republicana (tradición occidental) o
comunitaria (tradición indígena). Democracia liberal: individuo, protección de
libertades individuales, exclusión de los menos aptos, competencia desigual,
libertad de elegir su camino pero no para ejercer su voluntad (desigualdad
social). Democracia republicana: participativa, multicultural, fin del Estado
neutral, compromiso estatal con algunos valores, interés común, Estado social,
solidaridad, comunidad.
Democracia comunitaria – nace desde
las experiencias y propuestas indígenas: comunitarismo, nosotrismo, economía
distributiva, equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, “mandar
obedeciendo”.
La propuesta de Villoro consiste en
promover la apertura política a todas las asociaciones no sólo partidos, en la
consulta popular sobre los temas no técnicos, transmisión de competencias a
poderes locales, en reducir las funciones del Estado a las centrales, en apoyar los
derechos colectivos y poderes múltiples por comunidades y regiones. Pudimos
advertir de los peligros de estas iniciativas, muchas de ellas existentes de
hecho en democracias liberales: la corporativización, asociaciones de derecha o
personalistas, liderazgos dudables, etc. El no ser partido no garantiza nada.
También las propuestas de descentralización y de limitación de funciones del Estado pueden acercarse peligrosamente al programa neoliberal.
Estado plural – compartir el poder
con las entidades multiculturales que lo conforman y al mismo tiempo ser un
escudo contra el avance del capitalismo como un Estado social (justicia
social). Garantizaría la igualdad de condiciones para ejercer la libertad.
Libertad y comunidad - el autor se preocupa por encontrar el
equilibrio entre el individualismo liberal y la imposición de la comunidad
sobre el individuo. Subraya que cualquier imposición forzada y no dialogada de
obligaciones y restricciones de derechos individuales es totalitarismo (Cuba).
En realidad no debería existir la contradicción entre lo individual y lo
comunitario, puesto que, dice Villoro, el individuo se expresa más plenamente a
través de la comunidad.
Miembros del Seminario

No hay comentarios:
Publicar un comentario