Sader, Emir, Posneoliberalismo en América Latina, Buenos Aires, CLACSO, 2008.
Sader inenta clasificar los nuevos gobiernos "progresistas" o "de izquierda" en América Latina y les designa el nombre de "posneoliberales".
Definición del
posneolibealismo según Emir Sader: Posneoliberalismo es una categoría
descriptiva que designa diferentes grados de negación del modelo neoliberal,
sin llegar a configurar un nuevo modelo. No es de ninguna manera
anticapitalista y por ende socialista, aunque algún día puede llegar a serlo.
Hay posneoliberalismo moderado con sólo modificaciones leves (Brasil,
Argentina) y radical que refunda el Estado (Ecuador, Bolivia). América Latina
ha sido el eslabón débil del neoliberalismo.
Sader menciona
la “ventaja del retraso/atraso” de los Estados débiles como Bolivia o Ecuador que tienen más facilidad
en emprender la tarea de la refundación estatal y del cambio de régimen que los
fuertes como México, Brasil, con el aparato de poder anquilosado. Observamos que la “ventaja” puede
ser cierta si se trata de la política, mientras que puede convertirse en
“desventaja” en cuanto a la economía.
Reflexiones:
Se hicieron
varias críticas al texto y al autor. Se
acusó su mirada de superficial, acrítica y servil frente a los nuevos gobiernos. El autor confunde también los gobiernos posneoliberales
con el proyecto alternativo como tal y desprecia de este modo a los movimientos indígenas y
sociales sin ver el potencial civilizatorio de éstos. Sigue anclado en la vieja
izquierda y no sabe reflexionar más allá del Estado, partido, poder, pragmatismo y la política
a la antigua. Parece no entender los procesos que abrieron paso al "posneoliberalismo", al menospreciar los movimientos sociales y enaltecer las fuerzas partidarias y centralistas que toman el poder estatal.
No ve los límites de los nuevos gobiernos y se dedica sólo a defenderlos, incluso en los temas indefendibles como el extractivismo. Al mismo tiempo que justifica el extractivismo como una herramienta transitoria para el bienestar social, critica a los “indígenas fundamentalistas” por su
ecologismo políticamente y economicamente "irresponsable".
Se reflexionó
también sobre problemas que no logra solucionar el posneoliberalismo: el liberalismo político,
el extractivismo, la interculturalidad faltante. Se subraya que las poblaciones indígenas movilizadas querían pasar de ser un
problema a ser una solución, sin embargo para los nuevos gobiernos siguen
siendo más que nada un problema puesto que cuestionan sus prácticas nacionalistas y desarrollistas. Parece que lo indígena fue aprovechado,
desarmado y escupido por los gobiernos “progresistas”, y sus medidas populistas
(más allá del sentido despectivo del populismo) atraen por ahora a las clases populares,
incluidos los indígenas, puesto que les permiten sentirse representados, interpelados e
incluidos.
Miembros del Seminario
Reflexiones:

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